Cuando me apunté en Canarias Masterclass, todavía no sabía lo que me esperaba. Y es que no sabía que iba a grabar un vídeo, hacer unos test (que por cierto me salieron fatal), y que finalmente saldría seleccionado como uno de los 50 ganadores. Que mal lo pasé esperando los correos de Onnexa, será que yo soy un impaciente, pero al final todo ha salido bien. Espero que si estás leyendo esto, estés igual de ilusionado/a que yo cuando me presente a este proyecto, y tengo la esperanza de que mi experiencia te motive para seguir adelante con tu participación.

Dejando atrás las fases de tensión en las que yo creí morirme, os contaré un poco lo que se me vino encima después… Una vez seleccionado, me enviaron una invitación donde nos convocaron en el Gabinete Literario (en Las Palmas), donde debería conocer a mi mentor. Yo estaba muy, muy nervioso (al llegar me preguntaron mi nombre y yo era incapaz de recordar mi propio apellido), menos mal que allí todo el mundo es muy amable.

Al llegar me dieron un chapa de color azul con un número, que serviría en el juego que nos propondrían de “busca a tu mentor”. Primero nos dieron una charla, muy motivadora y entretenida, y después llegó la hora de la verdad, nos dijeron “ahora busquen a sus mentores, es la persona que lleva el mismo número que ustedes en una chapa de color rosa” (se iniciaba el drama), y bueno, entre chapas encontré a mi mentor, Carlos García Nieto, Director de Marketing y Comunicación de DinoSol, y tras alguna foto, un refresco, varios tropezones míos y aperitivos variados, acordamos una fecha para vernos y que me enseñara su profesión.

El día de la verdad llegó, y gracias a Google Maps (porque si no acabo en la India), llegué a las oficinas de Dinosol, muy bonitas eh, todo muy verde. Y allí en lo alto de una escalera me esperaba Carlos, con dos reporteros de Antena3, que me iban a hacer una entrevista, y yo mientras caminaba por las oficinas verdes pensaba en cómo no fastidiarla saliendo en el telediario. Me dijeron que fuera natural y no me asustara (os recuerdo que me olvidé de mi apellido) y llegamos al lugar donde se encontraban los diseñadores. Allí rápidamente nos presentaron, me pusieron un micrófono y se pusieron a grabar imágenes de relleno, como yo entrando de forma muy natural por la puerta (que se note la ironía), me sentí como en un reality de la tele. Reconozco que mi mini entrevista no salió tan mal, primer drama superado.

Después Carlos me llevó a un evento de Hiperdino en un centro infantil, para fomentar los hábitos saludables con Papá Dino y Mamá Dina, y reconozco que me lo pasé genial y los niños lo estaban disfrutando mucho. El programa era muy ajetreado porque yo tenía que ver muchas cosas en muy poco tiempo. Volvimos a las oficinas y Carlos me explicó brevemente los grupos que formaban el equipo de marketing, además de una amplia variedad de palabras en inglés (muy moderno todo), y tras «culturizarme» llegó el momento de ir conociendo un poco las funciones de todos.

Empecé con el grupo que se encarga de todos esos carteles que vemos en las tiendas (todas encantadoras), me explicaron y enseñaron muchísimas cosas, vi toda la cartelería y también un poco su evolución. Después estuve con el equipo de diseño, desde el maquetador, hasta los diseñadores en sí, viendo como trabajaban. De ahí pasé a otra faceta menos creativa pero igual de importante, los que deciden qué es lo que se quiere conseguir con una campaña y qué es lo que quieren que hagan los equipos creativos (porque aunque sean distintos grupos, todos trabajan en el mismo proyecto), y por último, me di una vuelta por un HiperDino, porque, como no, la visita tenía que acabar ahí.

Como experiencia, sin duda, recomiendo a cualquiera que se apunte, porque te lo pasas genial y lo disfrutas, de verdad. Este proyecto te permite moverte en el campo de trabajo que te gusta, y también probar un poco de tu futuro antes de vivirlo. No tengo palabras para agradecer a Carlos, Virginia (que es la directora de la Fundación DinoSol) y al equipo de diseño al que molesté todo un día, gracias por su paciencia y dedicación conmigo. Y sobretodo a Canarias Masterclass, por haberme dado la oportunidad de experimentar algo que nunca me hubiera imaginado.

Si lees esto, anímate, sueña a lo grande y piensa que si eres seleccionado, aunque no ganes el premio final de 1.000€, habrás ganado una experiencia maravillosa, rodeado de gente excepcional.